CAZAYTIRO.COM ES UNA PÁGINA INSPIRADA A FOMENTAR LA VIDA AL AIRE LIBRE, EL TIRO Y LA CAZA.
BRAMA 2014 EN NEW ZEALAND Imprimir
Caza Mayor
Lunes, 30 de Abril de 2012 21:42

Corría el mes de agosto del 2013 y todavía indeciso con las pocas oportunidades que aparecían localmente, mi atención de pronto sesta centró en la conversación de la mesa de café en Tiro Federal Argentino. Se hablaba de la brama del 2014 y opiné que quizás sería bueno probar suerte fuera del país. Mi amigo Roberto me escuchó atentamente y me comentó que él conocía a una persona de un lugar remoto de Nueva Zelandia que tiene un campo destinado para la caza.

Entre Buenos Aires y aquella brama neozelandesa me separaban unos 10.000 Km. No solo tenía que llegar a Auckland, si no que el destino se encontraba en la isla Sur, a dos horas de vuelo. Preparar el itinerario era todo un desafío, pero valió la pena. Los vuelos eran muy escasos y la única compañía que volaba para NZ era LAN hasta el aeropuerto de Auckland. Por suerte había un destino de turismo local para el trayecto final hasta Queenstown y pude encontrar vía Internet los vuelos de cabotaje para el segundo tramo del viaje. p1010186nz.jpg

La isla sur tiene grandes cordones montañosos y una gran cantidad de montes originarios que son el lugar propicio para el desarrollo animales en libertad. No me gusta la idea de matar un ciervo dentro de un corral y me seducía la oportunidad de cazar en “Free Range” en ese maravilloso entorno.

Me quedaba ver en qué fecha se produciría la brama. Resulta que el clima en NZ es muy parecido al de Argentina, dándose la brama prácticamente en las mismas fechas, con una diferencia aproximada de 10 días, por lo que calcule que la brama plena estaría para el 5 de abril aproximadamente.

Luego de consultar con el dueño del Farm si me podía recibir en esa fecha, me confirmo que si quería podría empezar mi cacería el 7 de abril. Pensé entonces partir el 4 de abril. Prontamente reservé los vuelos, primero el de Buenos Aires-Santiago de Chile, Otro Santiago-Auckland y por último una compañía local llamada JetStar que me llevaría de Auckland a Queenstown.

Llego el tiempo de partir, el cuatro de abril salí de Buenos Aires, luego de haber volado 18 horas, llegue al aeropuerto de Auckland, ahí me estaba esperando Richard el dueño del Farm y mi guía Ari. p1010084fw.jpg

Nos encaminamos al campo que está a 50 km del aeropuerto, entre los lagos Hawea y wanaka, mientras nos acercábamos al campo, Richard me iba comentando como podríamos diagramar la cacería y me hablo sobre las características del Farm, un área de cría de ovejas donde tiene 4500 cabezas y 300 vacas, me conto que tiene 5974 acres para cazar y diferentes extensiones de valles entre los dos lagos, le explique que quería cazar exclusivamente Free Range, el me manifestó que tenía grandes extensiones alambradas con excelentes cabezas que superan el estándar Gold Medal del SCI, con sangre traída de Inglaterra y Alemania, le comente que mi intención es cazar en un lugar abierto y mi deseo, en lo posible era cazar un buen ciervo, pero en las montañas. Luego de sorprenderse un poco me pregunto sobre mi estado físico y si estaba en condiciones para lo que quería hacer, le manifesté que esa era mi intención y que venía preparado.

Llegamos a la casa principal del Farm donde viven los padres de Richard, los cuales me trataron con gran cordialidad y me invitaron a pasar a una hermosa casa a la orilla del lago. Luego de una breve p1010089fw.jpg conversación, me llevaron a una cabaña al lado dela casa principal donde me hospedaría, la intención mía era aprovechar bien el tiempo, por lo que se decidió que esa misma tarde iríamos a probar el fusil y luego a recorrer el campo para que me ubicara donde estaríamos cazando. A las tres de la tarde ya estaban Ari y Tony que era otro guía experto en esa zona, para llevarme a una línea de tiro que tenían preparada, en un cuadro a la orilla del lago, donde inmensos regadores humedecían una verde gramilla, que alfombraba todo el campo, en ciertas partes las hembras de colorado pastaban tranquilamente, haciendo caso omiso a nuestra presencia, resulta que en ese cuadro hay hembras exclusivamente para cría y para faena.

Luego de hacer un par de tiros con un fusil Remington Mágnum 7 mm que me proporciono Tony, a una distancia de aproximadamente 100 metros, descubrí que el fusil pega magníficamente por lo que quede muy conforme, salimos del cuadro de cría hacia las montañas en la camioneta, Tony e p1010090fw.jpgs el típico neozelandés, rustico y duro, de aproximadamente 50 años que cazo toda su vida en las montañas, cuando no está cazando, se dedica a construir casas de madera. Esa tarde recorrimos diferentes áreas del campo por los filos, la costumbre es llegar con la camioneta todo lo que se pueda hasta arriba y después empezar a caminar. Esa tarde empezó a llover por lo que nos volvimos ya que los caminos arriba de la montaña se tornaban peligrosos y Tony me decía que los caminos se vuelven muy resbalosos en la montaña para volver con la camioneta. Terminamos la tarde observando con el catalejo los diferentes cuadros cercados con alambre olímpico donde había manadas de hembras secundadas por esplendidos machos Gold Medal. Me llamo la atención los buenos pastos que tienen en estas áreas de encierro, ellos me contaron que fertilizan los pastos con helicópteros. Anochecía y el frio ya se hacía sentir, yo tenía todo el cansancio del viaje, ya la lluvia y el frio me hacía tiritar, por lo que decidimos volver al abrigo de la cabaña. p1010106nz.jpg

Luego de darme un baño, espere la cena, a las ocho de la noche me avisaron que la cena estaba lista, a todo esto me habían preguntado cual era mi preferencia con las comidas, yo le manifesté que me gustaría comer solo carne de caza, preparada a las costumbres del lugar. Pensé que mi cena iba a ser en la cabaña, pero me sentí alagado cuando Richard y sus padres me sentaron con ellos en la casa principal a compartir su cena, una velada magnifica regada con un buen Pinot Noir, echo con la uva de la zona del lago Wanaka.

A la mañana siguiente ya estaba listo para emprender la cacería, a las siete me pasaron a buscar Tony y Ari por la cabaña, una mañana fría con una llovizna suave que caía sobre las montañas, estaba muy animado para empezar la cacería, cazar en brama y con llovizna, es lo mejor que me podría pasar, la cacería se torna más interesante.

Luego de recorrer aproximadamente 10 km adentro del campo, luego de cruzar los cuadros donde estaban los reproductores, nos adentramos en un profundo valle entre dos cordones montañosos, a la orilla del cañadón Tony paro la camioneta y me indico que era tiempo de bajarnos y empezar a caminar, preparamos nuestras mochilas y emprendimos una larga caminata orillando la ladera del valle, la vegetación en el fondo del cañadón era tupida, que se hacía más rala una vez que iba tomando altura, a todo esto íbamos viendo con nuestros prismáticos si podíamos distinguir entre la espesura de las laderas algún ciervo.

p1010150nz.jpg

Eran las 8,30 y la brama sonaba como un rugido de lo profundo del valle, los guías montaron sus catalejos de 50 aumentos, al resguardo de unas rocas y con una concentración extrema trataron de descubrir al ciervo que bramaba, pero ahora no era uno solo que bramaba sino que eran, dos, tres y luego cuatro, pero no podíamos distinguir ningún movimiento desde donde nos hallábamos, por lo que decidimos desviarnos un poco, cruzar el cañadón por abajo y tomar altura por la ladera de enfrente, cuidándonos del viento que a cada rato nos jugaba una mala pasada, nos llevó una hora la subida, desde arriba la vegetación era más rala y nos costaba mucho escondernos a medida que íbamos avanzando.

p1010102nz.jpgDel cañadón principal, salía en forma perpendicular otro pequeño valle, estábamos tan arriba que ya distinguíamos los dos lagos, uno a nuestra izquierda, el Wanaka y el de la derecha, en cuyo margen están las jaulas con los Gold, el Hawea. Moviéndonos unos metros por debajo del filo para no ser vistos nos acercamos a un pequeño grupo de ciervas, las cuales estaban atentas a cualquier movimiento sospechoso, en el centro un ciervo echado que rezongaba de a ratos. Nos aproximamos gateando hasta unos 90 metros, ya lo podíamos distinguir bien, Tony me pregunto si me gustaba, yo le manifesté que no era el ciervo que andaba buscando, era un ciervo corto que pintaba para un bronce, recién llevaba medio día de cacería, no era tiempo de apretar el gatillo a las apuradas. Decidí entonces aprovechar para filmar un poco, este hermoso valle con sus Red Stag (ciervos rojos).

Ya era el mediodía la brama se calló y nosotros decidimos ir a la casa principal del lago, a tomar un pequeño lunch. Luego de descan p1010113nz.jpgsar un poco, el plan era salir de nuevo hacia las montañas.

A las cuatro ya estábamos en la camioneta rumbo a las montañas de nuevo, pero esta vez Tony cambio de estrategia, como quedaban tres días más de cacería, decidió tomar otro camino y por una senda de ganado que serpenteaba la montaña, subió la camioneta hasta el mismo filo de una montaña, que desde la cual se podía ver todo el valle. La idea era plantar los catalejos, mirar y esperar que algo se moviera, paso una hora y unos rayos de sol se asomaban entre las nubes , produciendo un cambio de colores en todo el valle, de pronto a Ari le llamo la atención un pequeño brillo, fuera de lo común, en lo más profundo del cañadón, se puso tenso y le señalo a Tony el lugar para ver si lo puedo localizar con los prismáticos, resulta que esos rayos de sol, que por un instante habían aparecido entre las nubes, hicieron resaltar el pelaje de un ciervo colorado que estaba solo, echado en una pequeño claro del monte de o más de cuatro metros cuadrados, los guías me señalaron el lugar, a simple vista no se veía nada, estaba más de dos mil metros de distancia, trate de ubicarlo con los prismáticos pero me era imposible, Tony me llamo para que lo ubique con el catalejo, me arrastre hasta el catalejo y pude ubicarlo, ya que lo tenían enfocado justo a la isleta donde estaba el ciervo.

p1010114nz.jpgEn cuanto lo divise, a primera vista, no le pude ver bien su cornamenta, al cuerpo se le notaba el paso de la brama, ya que estaba flaco, trate de verle la cornamenta y la misma estaba toda cubierta y enredada de zarzas espinosas y ramas, seguramente estuvo todo la noche pegándole a los arbustos, esto lo canso enormemente y busco un lugar apartado y solitario en lo más hondo del cañadón donde un pequeño curso de agua le ofrecía la oportunidad de refrescarse. Tony me pregunto si me gustaba, yo ya lo había visto bien y realmente era un ciervo hermoso y digno de ser cazado. Entonces nos empezamos a mover, había que bajar toda la montaña y llegar al fondo del valle, toda esa vuelta podrían ser unos 6 o 7 kilómetros, Tony sugirió movernos con la camioneta, bajar la montaña por el lado contrario y entrar al fondo del cañadón a pie, Esto nos pondría a una distancia de 1200 metros del ciervo, todo lo demás lo debíamos hacer a pie.

Luego de dejar la camioneta, nos adentramos en la densa vegetación del cañadón, evitando hacer ruido, para lo cual nos desplazábamos por una picada por donde los ciervos se mueven habitualmente, yo le había comentado a los guías que no hago tiros largos, que me gusta cazar cerca, seguimos bajando hasta que me dijeron que hasta aquí llegamos, acercarnos más era poner en peligro toda la cacería, ya que más abajo la vegetación era muy tupida y no se podía ver el ciervo, el tiro tenía que ser de arriba para abajo, a todo esto estaba tratando de ubicar una pequeña ventana de tiro a través de semejante vegetación, me iba desplazando sentado para no ser visto y poder lograr un ángulo de tiro correcto, por fin lo encontré, pero no tenía forma de apoyar el fusil en nada fijo, por lo que decidí hacer un tiro sentado, teniendo como único apoyo mi rodilla izquierda, atrás quedaron mis guías a 10 metros míos, inmóviles ya que les hice una seña para que se quedaran ahí, estábamos a escasos 90 metros del animal y cualquier error se pagaba caro. El ciervo se había echado, cansado de luchar por p1010136nz.jpgsacarse las zarzas que tenía enredadas en la cornamenta, se había resignado a un pequeño descanso, a la caricia de los últimos rayos de sol que se filtraban por las densas nubes. No podía esperar más, había que disparar, no podía esperar a que se levantara, así que me arriesgue a un tiro complicado que es a un ciervo echado, le apunte a la columna y disparé, el tiro sonó como un trueno en el cañadón, el ciervo se inclinó hacia un costado, muriendo casi instantáneamente, el tiro pego unas pulgadas debajo de la columna pero igualmente atravesó órganos vitales, produciéndole una rápida muerte. Los guías no lo podían creer como hice ese disparo casi a mano alzada, se levantaron y corrieron a saludarme, bajamos apresurados a donde estaba el animal, al verlo la emoción fue intensa, era un hermoso ejemplar y lo más importante Free Range.

Nos incorporamos y bajamos por el cañadón hasta el encuentro con el ciervo, luego de sacarnos unas fotos, hicimos una filmación del p1010144nz.jpgentorno, con sumo cuidado retiramos la cabeza del cuerpo tratando de no arruinar la máscara, despostamos los cuartos traseros y yo saque los lomos que nos servirían de cena, con todo ya cargado y repartiendo la carga entre los tres emprendimos el regreso, ladera arriba en busca de la camioneta.

Ya en el campamento recibí las felicitaciones de otros cazadores extranjeros que estaban cazando Tar y gamuzas, en otro sector de las montañas, les asombro la calidad del animal, por lo que yo me sentí muy contento ya que valió la pena el esfuerzo de la cacería. Cenamos con los lomos de mi ciervo y como me quedaban un par de días de cacería le pedí al dueño del Farm si me dejaba al día siguiente hacer una cacería fotográfica dentro de un cuadro donde estaban los Gold Medal, con hembras, donde se desarrollaba una brama que no vi en todos los años de cacerías de ciervo colorado en Argentina, el cual me autorizó para que el día siguiente la hiciera.

Mi interés ahora consistía como enviaría el trofeo a Buenos Aires, me informaron que el trofeo queda en manos del taxidermista que luego de cumplir con el control sanitario correspondiente, emite los certificados sanitarios y se encarga de coordinar el envió con un representante en Argentina. Al día siguiente partí rumbo a Queenstown donde me quedaría cuatro días para realizar diferentes actividades de turismo aventura dentro de esta maravillosa isla. Por cualquier inquietud dirigirse a John Cooper, mail: Esta dirección de correo electrónico está protegida contra robots de spam. Necesitas activar JavaScript para poder verla

p1010180nz.jpg

 

Estadisticas del Sitio


Visitas Hoy :1
Visitas Ayer :21
Visitas Totales :82494
Dia de Mas Visitas :2019-02-26
Diseo y Programacin DGRSTYLE.COM