CAZAYTIRO.COM ES UNA PÁGINA INSPIRADA A FOMENTAR LA VIDA AL AIRE LIBRE, EL TIRO Y LA CAZA.
RELATOS DE LA BRAMA Imprimir
Destacados Caza Mayor
Domingo, 11 de Octubre de 2009 09:45

Corre octubre y mi pensamiento sigue perdido en el  monte,...

vuelven a mi innumerables recuerdos, mi mente vuela a cuatro años atrás y veo los campos de La Pampa cubiertos de abundante pastos, fruto de unas buenas lluvias, la comida abundaba en el monte eso se reflejaba en la calidad de los ciervos, hoy con la gran sequía que castiga a toda esa región desde hace un par de años, no veo ciervos como aquellos, gordos y con un pelaje exuberante fruto de una buena alimentación.

Recuerdo la primer mañana en ese monte de Unanue, una legua de campo para mí solo, parado en el esquinero, con la frente recibiendo el viento norte, que me traía los sonidos del monte, Juan prendio su primer cigarrillo, mientras el viento nos acercaba la brama hacia nosotros, ahhh! Esa música mágica, ese concierto que penetra en nuestro ser haciéndonos temblar de emoción, diferentes bramidos nos llegaban de todas partes.

 

Uno trata de armar el mapa de la brama en el cuadro, imaginamos las picadas, como esta el viento, tratando de elegir lo que seria el mejor bramido, es difícil, por los años que llevo recorriendo el monte, no siempre el ciervo viejo brama, algunas veces solo un simple ronquido corto, otras ni eso. Aquí es donde un poco tiene que ver la buena suerte, en el momento de elegir hacia que cuadro dirigirse, ese instante donde uno se juega el día de cacería, una mala elección equivale muchas veces a no tener una segunda oportunidad, para seguir otro ciervo, sea por que el sol está alto o por que se empezaron a movilizar hacia sus dormideros, sabemos que es muy difícil llegarle a un ciervo por atrás una vez que arrancó a caminar.

 

Pero ese día sentía que era especial, la brama estaba firme y elegimos uno para arrimarnos, Juan apagó, sobre la picada su quinto cigarrillo, y nos empezamos a mover, primero rápidamente, aprovechando las picadas, generalmente hay una picada en La Pampa cada 500 o 800 metros, es importante aprovecharlas para no cortar el monte sin sentido, ellas nos llevaron a escasos 100 metros de donde estaba el ciervo bramando, lo teníamos casi ubicado, era el momento de encarar al monte, prestando especial importancia al viento, avanzamos y llegamos al borde de un limpio, el ciervo roncaba a un costado protegido por la sombra de un caldén, no se lo podía ver, nos quedamos inmóviles esperando, aquí la regla es “es que se mueve primero pierde”, un par de hembras salieron al limpio y comían tranquilamente los pastos, húmedos por el rocío de la noche, el viejo macho se movió dos pasos y solo dejó ver una corona entre las ramas, no se veía bien, sólo una corona, que apenas alcanzaba a ver con la ayuda de los prismáticos, sentado tomé el fusil y lo encaré, fueron dos minutos interminables, hasta que el ciervo salió a la orilla del limpio a buscar a las hembras, que todavía no se habían percatado de nuestra presencia, fue el momento que el .375 tronó como un cañonazo abatiéndolo,  la muerte fue limpia y rápida, me acerque al ciervo, cuya cabeza me mostraba un asta con una hermosa corona, luego, mi sorpresa fue mayúscula cuando la otra asta estaba desformada, fruto de alguna lesión en el momento de la felpa o un defecto genético.

 

Primero me desilusioné pero después comprendí que fue una hermosa cacería y estaba orgulloso con el ciervo.

A la noche milanesa de lomo de ciervo… a la mañana siguiente caminé por el monte y miren lo que encontré… bueno… la historia de este ciervo en un próximo relato.

Fernando Rodríguez

 

Estadisticas del Sitio


Visitas Hoy :38
Visitas Ayer :32
Visitas Totales :85448
Dia de Mas Visitas :2019-02-26
Diseo y Programacin DGRSTYLE.COM